La mayoría de nosotros llevamos algún tipo de carga mental: el trabajo, responsabilidades domésticas, obligaciones financieras y vida personal.
Laura empezaba su día como cualquier otra mamá que trabaja. Se levantaba, arreglaba a sus hijos para ir al nido y al colegio, tomaba desayuno casi a la volada porque no tenía tiempo para más, pero ha aprendido que tomar desayuno es importante para empezar el día.
Llegaba a la oficina, saludaba a sus compañeros, se ponía al día con las últimas novedades y para luego repasar y categorizar la recatafila de correos por leer, miles de reuniones y presentaciones de fin de mes.
Laura cumple con todo (o casi todo) a tiempo, se ocupa de su casa, las cuentas, los chicos, el colegio y todas las actividades extracurriculares , su esposo, las amigas, etc.
Las cosas han cambiado un poco desde que empezó la cuarentena, y todo el tema de la pandemia del coronavirus. Por un lado, ya no tiene que pasar innumerables horas en el tráfico para llegar a reuniones, o ir de su casa al trabajo o viceversa, no tiene tantos eventos que organizar o atender pero aún tiene muchas cosas por cumplir.
Si bien su rutina ha cambiado un poco, no es que tenga más tiempo, ahora tiene que hacer de profesora, cocinera, peluquera, psicóloga, abogado además de las otras obligaciones que ya tenía en la chamba, y aun peor, ahora trabajando desde su casa (quien dijo que el infierno no existe!).

El Mental Load (La carga mental)
Laura tiene toda la planificación, listas y administración de su casa en la cabeza. La carga mental son todas las cosas que uno hace para administrar su vida y la de aquellos que dependen de nosotros.

La mayoría de nosotros llevamos algún tipo de carga mental: el trabajo, responsabilidades domésticas, obligaciones financieras y vida personal.
Muchas veces, esa carga no está distribuida equitativamente entre todos los miembros de la familia, el porcentaje de mujeres que cargan con más cosas que sus esposos es muy alto.
El motivo quizás sea tema de otro post, pero podrás leer a qué me refiero en el comic de Emma Clit traducido en El Diario.

Cuéntanos si te gustan estos temas y escribiremos más de ellos.
Todo esto mantenía a Laura muy cansada, sin energia, sin tiempo para ella misma. Atendiendo o todos, cumpliendo con (casi) todo y todos pero sin tiempo para ella. A veces se levantaba en la madrugada para ver su serie favorita en Netflix, porque en el dia, tiempo no había.
“Esto tiene que cambiar”
Hasta que un dia, harta de no tener energía, de levantarse sin ninguna motivación, dijo a sí misma “algo tiene que cambiar, debo hacerme un tiempo para mi”

Laura descubrió el cuidado personal y su vida cambió para siempre. Ella comenzó a incluirse un tiempo para ella, a hacer de su casa un lugar armonioso.
El autocuidado o cuidado personal
El autocuidado es instrumental. Es una forma de mostrar amabilidad y recompensarte a ti mismo y aumenta tu confianza.
El cuidado personal viene de muchas maneras y formas.
¿Qué es el autocuidado?
El autocuidado es instrumental. Es una forma de mostrar amabilidad y recompensarte a ti mismo y aumenta tu confianza.
Así que este autocuidado, ¿es sólo un fin de semana al año o reservar un masaje en su cumpleaños?
No, es una práctica diaria o al menos una vez a la semana. Date el tiempo para ti misma, para hacer las cosas que te gustan hacer. Te lo mereces.

Formas de cuidado personal:
Establecer límites saludables:
Los límites personales se tratan de respetarte a ti mismo y exigir el respeto de los demás. Se trata de saber qué comportamientos, de familiares o colegas en el trabajo, está dispuesto a tolerar y cuáles no. Establecer límites lo ayudará a sentirse en poder y en control de sí mismo en lugar de sentirse como una víctima.
Crear un ambiente de trabajo y hogar que te llene y mantenerlo así.
Me encanta el enfoque de Marie Kondo de que todo tiene un lugar, de ser agradecido y deshacernos de las cosas que no nos traen alegría. Otra enseñanza de Marie Kondo que me gusta es no desordenar a nadie más que a ti mismo. No te quejes de que tu esposo sea un desordenado acaparador (o tu roommate o algún otro familiar). Simplemente comience a ordenar sus propias cosas, ellos lo seguirán.
Del mismo modo que no arreglas la vida de nadie más que la tuya, ellos también comenzarán a cambiar.
Cuidar de tus finanzas es otra forma de autocuidado.
Prepara un presupuesto mensual y administrate. Esto te traerá mucha paz.
Por favor no te compares con nadie más. Todos estamos viviendo nuestra propia experiencia, nadie sabe lo que la otra persona está pasando o ha tenido que pasar.
Agradece más.
La gratitud es una virtud. Dedique un poco de tiempo todos los días para reconocer por qué o por quién está agradecido. Cuanto más practiques la gratitud, más atraerás a tu vida cosas por las que estar agradecido. Yo se que en estos tiempos mostrar agradecimiento puede resultar difícil, pero no es imposible. Por muy poco que sea, muestra agradecimiento por lo que tienes. Es en los tiempos más difíciles en los que más se necesita encontrar algo por el cual estar agradecidos.
Mira a tu alrededor y encuentra una cosa por lo cual estás agradecida. Ahora busca tres más.
Te damos una ayudadita: quizás el internet de tu casa, el hecho que estés leyendo este blog :) o que tuviste algo que comer hoy.
