Tu Yo Superior: el secreto del éxito (Parte 1)

Conoce a tu Yo Superior

Conoce a tu Yo Superior y accede al éxito en todo lo que emprendas

Esto es lo que sucede; es decir, ésta es la realidad: tu vida, tal como está manifestada, y cada cosa que te ha pasado, la ha permitido tu Yo Superior.

La familia en donde naciste, las condiciones de tu nacimiento, la gente que te hizo bullying en el colegio, la nariz que nunca te gustó, tu estatura, los momentos bellos, el dinero o la falta de él, la abundancia y la carencia, todo eso es validado por el Yo superior, quien es la suerte de Juez que te va poniendo en la vida las consecuencias de tus acciones pasadas, sean estas malas o buenas, para tu aprendizaje espiritual.

Me explico.

Radiología de tu Yo Superior

Qué es y cómo opera

Desde que la Psicología se inauguró como la ciencia que estudia nuestro comportamiento, el funcionamiento de nuestra mente y nuestras emociones en vistas de sanarnos, en otras palabras, tener un comportamiento y una estructura mental que nos aporten salud, no problemas, se ha venido acuñando un término que quiere describir lo que ignoramos de nuestras propias estructuras mentales y comportamiento; la idea de que algo subyace a nuestro parloteo mental y contiene nuestras verdades. Ese concepto es conocido como subconsciente.

En términos cuánticos, tu Yo Superior (YS) podría ser comprendido como aquello equivalente a tu subconsciente en cuanto a resultados: tu subconsciente se manifiesta en tu tren de pensamiento, tus emociones, tu actuar; tu subconsciente es tu realidad mental de fondo, lo que tú crees que mereces o no mereces, aunque no sea claro para ti. De un modo equivalente, tu YS determina tu cómo estar en este mundo, da permiso a que pasen los accidentes (¿has tenido esos días en los que te golpeas el dedito pequeño del pie primero con la pata de la cama, luego con una silla del comedor, luego con la mesa en tu oficina, y con cada cosa que encuentras a tu paso?), que te gradúes de la universidad, que te despidan del trabajo, que te aumenten de sueldo, la pareja que tienes, o no haber tenido pareja en tanto tiempo, tus hijos o tu imposibilidad de tener hijos. También te da permiso de poner atención o de no poner atención a tu entorno; el insomnio, la enfermedad, la sanación y la salud; tu nacimiento y tu muerte. Todo eso, es decir, todo, pasa por la logística de aceptación o rechazo de tu Yo Superior, así hayas pensado que tu voluntad no tuvo nada que ver con esos asuntos.

Tu YS es tu instancia de conexión consciente con el Absoluto, o si quieres, una fracción del Absoluto en donde, no sólo encontramos nuestra conexión con esa Divinidad, sino que somos esa misma Divinidad encerrada en medio de las creencias de las que viven nuestros egos[1].

¿Qué no activa directamente tu Yo superior?

Tus pensamientos y tus emociones las generas tú, es decir, de momento, tus egos. Es tu pequeña participación en tu propio libre albedrío, que, mientras existan egos, aún no es libre.

En vistas de que en nuestra condición infrahumana de existencia (pues las condiciones de vida puramente materiales no responden a la verdadera naturaleza humana) no estamos en contacto consciente con nuestro verdadero ser.

Voy a decir ahora algo que muchos de nosotros hemos escuchado sin comprender realmente el origen de esta idea. Tu Yo Superior y tú coexisten en una comunicación unilateral (es decir, tú le das órdenes subconscientes y tu YS las ejecuta); y esta comunicación se mantiene en ese sentido mientras vivas en la ilusión de separación. Ajá. Ése es el término que has oído de boca de muchos conferencistas, en varios libros de superación personal, en los escritos védicos, en libros de Historia y en Kung Fu Panda.

Kung Fu Panda 3

Primera ley de la formación de tu realidad

La ilusión de separación es un término que entendía muy bien el filósofo francés Maurice Merleau-Ponty, un sensible y fabuloso pensador quien estudió a fondo la formación y funcionamiento de la percepción.

Él fue quien señaló que aprendemos, mientras vamos creciendo, a entender cosas, objetos separados unos de otros. Maurice nos pedía pensar en cómo sería nuestra percepción si en lugar de haber aprendido a ver objetos separados por espacios, se nos hubiese enseñado a ver los espacios entre los objetos. Es decir, a darles importancia, a notar su existencia. De aquí viene la primera ley de la formación de tu realidad: a lo que le prestas atención, le das energía. Esos conceptos a los que prestas atención, en este caso, los objetos de cada cultura, o los objetos multiculturales, son los que reciben nuestra energía, y los buscamos o los rechazamos consciente y subconscientemente, porque las culturas en general se basan en relacionarnos con objetos, no con nuestro interior, ni con el aparente vacío supra sensible que no hemos aprendido a percibir.

La segunda ley de la formación de tu realidad

La forma en la que se manifiesta la realidad depende de la forma en la que le das energía a algo: si piensas que aquello deseable no va a suceder para ti, creas un campo de fuerza de rechazo, un campo magnético de vibraciones bajas que van de acuerdo con emociones igualmente bajas que detonan una química corporal incoherente. Aquí se manifiestan los miedos; empieza a suceder lo que temes porque le das mucha energía, en lugar de lo que te gustaría, a lo cual no le estás dando energía (atención). Del mismo modo, si le das a algo una energía positiva, la relación de ese objeto o concepto contigo va a ser una relación coherente, sea como sea que fluya para ti, es decir, una relación no conflictiva con tu realidad manifestada.

Ejemplo para aclarar como podríamos activar una forma de energía

Te pongo un ejemplo que puede aclarar de qué manera podemos activar una forma de energía u otra, es decir, atención en sentido negativo o bien en sentido positivo. Si generas pensamientos y acciones asociados con frecuencias energéticas bajas, por ejemplo, miedo a quedar en bancarrota, y sueles pensar cosas como no quiero quedarme sin dinero, si compro este colchón en lugar de este otro (que me gusta y es mejor) me voy a quedar sin poder hacer las compras de la semana, o algo como, tengo que hacer sobretiempo en el trabajo y aceptar que no me lo paguen porque si no lo hago me pueden despedir. Todos esos pensamientos, que además repetimos, mascullamos, y se asocian con otros pensamientos de la misma frecuencia, mi jefe es una mala persona, odio mi trabajo, no aguanto a mi pareja, el gato me tiene loca, generan preocupación y ansiedad. Tu campo magnético se convierte en un campo de rechazo de esas cosas específicas que quisieras tener (dinero, apreciación por tu trabajo, objetos que mereces, tranquilidad, amor) porque, en primer lugar, tu médium físico, tu cerebro, recibe señales claras, en este caso: la idea de dinero asociada con la sensación de miedo y ansiedad. Tu cerebro no es tu mente, a pesar de que recibe información de tu mente que piensa a niveles muy complejos, tu cerebro, tu órgano más sofisticado dentro de todos los órganos altamente sofisticados que posees, no piensa, solo recibe órdenes claras decodificadas y trata de ordenar a tus genes y a todos tus sistemas, según las señales precisas, aunque incoherentes que le estés enviando. Tu cerebro no entiende que tienes miedo de no tener dinero. Tu cerebro solo ve los conceptos principales y la emoción que va asociada con esos conceptos: entiende que la emoción miedo está asociada con el concepto dinero. Por lo tanto, cada vez que pienses dinero, va a responder con una reacción electroquímica de estrés porque el miedo o la ansiedad -que es otra manifestación del miedo- es el equivalente de que tu vida está en peligro. Por otro lado, tu YS, en contacto y alimentándose de lo supra sensible, también actúa según esa estructura mental incoherente enviándote la realidad que temes, porque, a estas alturas de la evolución de la Humanidad ya debes entender que los miedos están ahí para que aprendas a enfrentarte a ellos y tener valor.

¿Mucha información? Lo simplifico.

Tu YS te envía falta de dinero, o falta del éxito según tú lo percibes, para alentarte a cambiar la situación, alentarte a dar un paso más a tu entendimiento sobre cómo funcionas. Siguiendo con nuestro ejemplo, mientras el cerebro quiere protegerte y reacciona emitiendo un campo de fuerza que repele el concepto dinero, tu YS ordena y atrae en concordancia con ese campo magnético. Tu cerebro y tu YS están en coherencia. Lo que necesitas es entrar en coherencia entre subconsciente y consciente para que así tu cerebro modifique ese campo magnético alterado y débil (un campo energético de bajas frecuencias es débil por definición) y encuentres un estado de salud. Mente sana en cuerpo sano.

Elevar vibraciones para atraer lo que buscas

La otra manera de emitir energía sería la sanación o reversión de la primera manera. Es decir, emitir pensamientos y emociones de frecuencias vibratorias elevadas. Emitir pensamientos de seguridad o de valor, de agradecimiento, apreciación, admiración, optimismo, amor, etcétera. Si de pronto empiezas a vivir siguiendo el flujo de tu corazón, sin hacerle caso al miedo (porque el miedo, por definición, no quiere el Bien Mayor, que sería su anulación, sino que quiere seguir creciendo, por lo tanto, anulando tu espíritu), entonces, si hay un concepto como dinero no asociado con el miedo, vas a dejar de emitir las frecuencias de rechazo y ese concepto va a aparecer en tu vida siempre que lo necesites o según la señal de abundancia que le des a tu Yo Superior. Ojo, no es ver al dinero como a un fin, tampoco. Tu relación con los objetos y conceptos del mundo debe ser una relación libre, sin bloqueos. El dinero, como la comida, son medios para tu camino; nada más que eso. Si tienes placer obteniéndolos, está perfecto, solo hay que tener presente que tu camino es lo que en verdad cuenta.

Al nacer, aceptas olvidar todo, para sumirte, como el resto de la Humanidad, en la oscuridad alimentada por la energía densa de la Tierra, la más grande Universidad, de la cual tenemos que salir triunfantes, fuertes, lograr sabiduría, autoconocimiento, y todo aquello que nos inaugura como seres realmente humanos. Aquello que hoy se conoce como superhumano, no es otra cosa que la forma que estás llamada a adoptar si entiendes las leyes del Absoluto.

Es decir, el Yo Superior es tu conciencia pura, y permite la manifestación de tus lecciones de vida. Tener una vida elevada implica desarrollar una conexión consciente con tu Yo Superior, mediante el ejercicio del silencio mental (acallar los miedos, la crítica negativa) y el cultivo del valor.

Mira al miedo de una manera positiva: es tu recordatorio de que detrás de su superación está la grandeza.

Ursula Carranza

[1] Ego: pensamiento o miedo fundamental que se manifiesta cuánticamente como energía de frecuencia vibracional baja. Su función real es ser nuestro enchufe al planeta Tierra, lo que impide que desencarnemos; pero su comportamiento desbocado es el egoísmo: en lugar de actuar según el Bien Mayor (el bien real de uno, el bien de todos), el ego aumenta tu idea de separación, de individuación, y quiere que actúes para alimentarlo. Se alimenta de la Luz de tu espíritu, y en la medida en la que des rienda suelta a tus pasiones y tus miedos, el ego se va haciendo más potente, y tu verdadera conexión con tu divinidad se va llenando de basura energética. Cuando Jesucristo decía que el Reino de los Cielos es de los pobres de espíritu, se refería a los pobres en egos: a menos egos, mayor libertad espiritual. El Reino es de los verdaderamente libres. Puedes tener una gran riqueza espiritual independientemente de lo que tengas en el bolsillo. Otra cosa que Jesucristo decía era que no se podía servir ni a Dios (el Mayor Bien) ni al dinero a la vez, es decir, o actúas en pro del Bien Mayor, o en pro de cualquier otra fuerza, y esa otra fuerza es el miedo. No hay otra posibilidad. Pero no te asustes: cualquier preocupación o miedo alimenta los egos. Pase lo que pase, hay que estar en Paz. Ése es el verdadero secreto para no dejarse controlar por los egos.

Autor: Úrsula Carranza. Conoce más sobre Úrsula en nuestro directorio.

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