Tu Yo Superior: el secreto del éxito (Parte 2)

Paso a paso para lograr el éxito mediante el contacto con tu yo superior

Es sorprendente lo sencillas que son las operaciones sobre la propia realidad, y, por lo tanto, sobre la realidad del Absoluto, es decir, tus intenciones y acciones tienen un efecto definitivo, grande o pequeño, en la manifestación del Mundo. Nada de lo que hagas pasa desapercibido.

Descubriendo tu camino

En el camino de aprendizaje y engrandecimiento de tu propia vida, hay una base que es necesario trabajar: descubrir cuál es tu verdadero camino.

Finalmente, nuestro camino principal es graduarnos en conocimiento, vencer la ilusión de que la realidad es material, o que es mayoritariamente material, y entrar en contacto consciente con nuestra realidad real que es el mundo en donde habitamos primariamente: el suprasensible.

Sin embargo, cada quien, en la manera en la que ha manifestado su cuerpo en esta vida, tiene modos distintos de llegar a esa graduación de la universidad espiritual. Por ende, ningún camino es igual al otro. Incluso hay gente que no tiene un camino definido; va andando un paso después del otro según los acontecimientos de su entorno, mientras sigue creciendo en espíritu. Otras personas tienen su camino con mucha más claridad.

¿Qué es lo define tu camino?

Lo que dice cómo caminas son tus dones. ¿Qué dones o talentos tienes? ¿Qué pasiones has tenido desde la niñez? Esa es la forma que el Absoluto tiene de hablar o manifestarse a través de tí.

Si cuando crecías, por complacer a quienes querías tuviste que acallar tus dones o lo que quería tu corazón, generaste un enfoque de importancia al qué dirán, a que te juzguen, ahora tienes la oportunidad de revertir esa situación.

La ecuación de la felicidad es la misma que la de la realización personal, y es muy sencilla: las acciones que emprendiste fundamentadas en el miedo te frustran, nunca te dan felicidad, aunque sí satisfacciones efímeras.

¿Por qué? La explicación está en la física cuántica. Ya que las emociones relacionadas con el miedo tienen frecuencias vibratorias muy bajas, solo puedes asociar con esas acciones y pensamientos, emociones congruentes con esas frecuencias vibratorias. Actuar de acuerdo con el miedo (y no me refiero aquí a situaciones de vida o muerte) jamás va a generar ni remotamente una emoción elevada.

El camino opuesto al miedo, el del valor, tiene una vista sinuosa, llena de precipicios, de sensación de inseguridad, de apariencia de soledad y pérdida; hemos asociado el valor al peligro. Pero al otro lado de ese camino está tu sueño, está tu felicidad. De entrada, el valor es una frecuencia vibratoria altísima. El valor atrae más valor. Mientras más lo ejerzas, más atraes energías similares. Atraes más gente valiosa, más situaciones acordes con esas nuevas vibraciones; atraes felicidad, atraes y manifiestas tus sueños tarde o temprano. Es más, al valor, finalmente, ya no le importa el sueño en sí, sino el hecho de hacer lo que tiene que hacer sin esperar resultados. Ya la posesión deja de ser importante y se vuelve importante el ser, el hacer sin ningún tipo de agenda secreta de por medio: te relacionas con gente solo porque conectas, no porque te van a favorecer en algo; como decía Steven Kotler sobre el super-mega pro-skater Danny Way: Danny no practica skateboard por el dinero ni por la gloria. Él simplemente practica skateboard. Punto.

¿Qué es el Yo Superior? Te lo explicamos en Tu Yo Superior: el secreto del éxito (Parte 1)

¿Cómo conectar con mi Yo Superior?

Si encuentras en esta idea algo que te resuena como un éxito real, y no sabes cómo llegar a ello, te acerco un poco más a esa puerta:

Empieza a comunicarte telepáticamente con tu YS.

Salúdalo, dile que quieres trabajar por el Mayor Bien (a los egos no les gusta eso así que siempre van a hacer que aparezcan excusas en tu mente), que te ayude a crecer, a ser libre, a tener éxito en la vida, a desaparecer el dolor, a sanar, PORQUE LO MERECES, y te prometo que, poco a poco, o a veces de inmediato, así será.

Solo debes ser consistente y practicar lo siguiente:

Limpieza:

La limpieza del espacio en que habitas es el equivalente de la limpieza de tu templo-cuerpo y a la vez de tu mente. Fija cada día un mismo horario de limpieza de tu cuarto o departamento (no tiene que ser exhaustiva, limpia lo que puedas durante 20 minutos, por ejemplo); un horario específico para ducharte (en la tarde o noche es mejor, así limpias también las energías densas que puedas haber adquirido durante el día) y un horario de limpieza mental. No importa si empiezas con dos minutos de cada cosa. Lo más importante es la consistencia, que vayas desarrollando una disciplina y un gusto coherente por hacer lo que te llevará al éxito espiritual. La limpieza también tiene sus períodos de megalimpieza, es decir, en tu casa, deshacerte de la basura, regalar lo que está de más, lo que ya no usas o no conecta contigo. En tu cuerpo y en tu mente, un día a la semana o al mes de dedicarte a no hacer nada, a comer poco, a ver qué basura mental o física aparece.

Paciencia

El ego siempre va a protestar cuando ve que su existencia o magnificencia peligra. Así que, cada vez que empieces con un proyecto elevado, van a aparecer los problemas. Recuerda esto, y evita caer en la ansiedad. En ese sentido, cada cosa adversa que te suceda: enfermedad, problemas económicos, problemas relacionales, etcétera, solo son manifestaciones de un ego que quiere derrotarte antes de que tú lo derrotes. Una vez entres en paz verdadera, el problema nuevo se desvanecerá como si hubiese sido un sueño o una broma.

Si no sabes qué hacer o estás en una situación muy escabrosa, te digo la receta infalible. Di: ¡Me vale! Pase lo que pase, seguiré adelante con mis prácticas y mi convicción de actuar por el Mejor Bien aunque las tenga que modificar según las circunstancias.

La limpieza física y mental son fundamentales.

Solo sigue adelante. Tu YS te irá guiando en la medida en la que recuerdes ser paciente y vayas avanzando en comprensión de las cosas. Recuerda que la materialidad sí existe, pero es una parte infinitesimal (comprobado científicamente) de lo que es tu verdadera realidad suprasensible y tienes que trabajar sin descanso, sin preocuparte, por lograr tener contacto consciente y verdadero con esa realidad.

No hay atajos.

Solo ten paciencia. Si te resulta difícil de creer, solo piensa en esto: está comprobado que solo el 0.000000000001 del comportamiento de un átomo es consecuente con la materia. El resto se comporta como, por no encontrar otra forma mejor de describirlo, vacío. Eso quiere decir que, si estás compuesta por átomos, el 99.9999999999 por ciento de tu existencia se encuentra asentada en ese vacío o, vamos a llamarlo directamente, realidad consciente suprasensible.

Aquí no se le puede dar vuelta a la realidad ni a nuestro verdadero camino. El único éxito verdadero es el éxito en trabajar por el engrandecimiento de tu espíritu, y sí, puedes ser millonaria en ese camino, tener o no tener hijos, la gente puede desencarnar o trascender (es lo que finalmente todos hacemos), y lo que generes aquí en la Tierra debe ser una huella que acerque a los demás a la Luz. Y eso solo puedo suceder si tú has caminado primero en esa Luz.

La idea del éxito

Tu pregunta es, ¿ésa es mi idea de éxito? Y si no lo es, no te preocupes. Tarde o temprano, en la medida que vayas creciendo con la ayuda de tu YS vas a llegar a ese punto de inflexión en el que ya no habrá vuelta atrás.

Autor: Úrsula Carranza. Conoce más sobre Úrsula en nuestro directorio.

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